Nuestro avión salía a las 9, por lo que a las 6:30 tomamos algo rápido en el bar del hotel (abría a esa hora) y nos dirigimos en taxi al aeropuerto. Una vez allí, desayunamos tranquilamente y esperamos a que nuestro avión despegase.
Teníamos que hacer un transbordo en Dusseldorf (igual que a la ida), y debíamos comer algo, ya que no llegaríamos a nuestras casas hasta las 16:30, pero era demasiado pronto para comer por lo que compramos un bocata (Carlos se comió un plato de salchichas con patatas, a él si le entraba) y nos dirigimos a la puerta de embarque. Siguiendo la puntualidad Alemana, el avión salió con... 45 minutos de retraso, por lo que llegamos a España bastante más tarde de lo esperado.
Volvemos de la República Checa con gran cansancio pero con la mochila llena de conocimientos, experiencias y nuevas amistades. Ha sido una experiencia inolvidable que compartiremos con nuestros compañeros Españoles (para mi la primera de muchas, espero). Conocer culturas diferentes a las nuestras siempre es enriquecedor, y puede ayudarnos en nuestra labor docente.
Un gran viaje. ¡Gracias compañeros!

No hay comentarios:
Publicar un comentario