lunes, 20 de mayo de 2019

15-17/05/2019 Cuarto encuentro cuádruple en España. 
Formando auxiliares de enfermería.

Siguiendo con nuestro programa ERASMUS, el cuarto encuentro tiene lugar en España. Esta vez somos los anfitriones y es nuestro turno para devolver toda la hospitalidad recibida en los tres encuentros anteriores.
Nuestros invitados/socios son recibidos en el centro por el director, Carlos Javier Ordejón Herrero.



Tras la bienvenida y las presentaciones, dos de nuestros alumnos de cuidados auxiliares de enfermería realizan una exposición sobre España y Alicante.


Después de esto y de realizar un recorrido por nuestro sistema sanitario, nos vamos a visitar el centro y a tomar un café con productos típicos de la zona: coca de mollitas, coca de salchicha, rollitos de anís, coca boba…





Volvemos de nuevo a nuestra recién estrenada sala de reuniones para explicarles todo sobre nuestro sistema educativo, y de forma más específica el Europass, o programa de estudios del ciclo.




Una comida en la cantina, para que prueben el arroz de Conchi y de vuelta al trabajo.
En esta ocasión nos toca debatir sobre el cuestionario realizado por nuestro equipo acerca del uniforme y las funciones del auxiliar de enfermería en los diferentes países que será cumplimentado por alumnos de las 4 nacionalidades.

Tras la puesta en común realizamos un estudio de los resultados de otro cuestionario (en esta ocasión para profesores), sobre problemas de comportamiento, inclusión de alumnos con diversidad funcional…  y nos damos cuenta de una gran diferencia: en la República Checa no pueden estudiar auxiliar de enfermería en caso de contar con algún grado de diversidad funcional. Eso en España, sería impensable, ya que, siempre que sean capaces de  cumplir con sus funciones, cualquier alumno debe ser aceptado tanto como estudiante como posteriormente como trabajador en este sector.




Y para rematar el día una visita turística por la ciudad, pasando por La Diputación, la Plaza de los Luceros, el mercado, el barrio de Santa Cruz, San Nicolás, el Ayuntamiento, Santa María y por fin la explanada donde merendamos un típico chocolate con churros (aunque para algunos ya era la hora de la cena)😏



          









El segundo día es aún más intenso. En esta ocasión visitamos dos hospitales, uno privado (Clínica Vistahermosa) y uno público (Hospital de San Vicente, con su aula de estimulación sensorial). En ambos nos tratan de maravilla y aunque las visitas se demoran más de lo esperado, en ambos podemos observar su trabajo y las innovaciones que se están llevando a cabo. Tras esto, acudimos a la universidad de San Vicente, a visitar las clases de enfermería, en las que nos enseñan un nuevo componente en sus clases. Un maniquí de RCP totalmente robotizado, capaz de llorar, reir, hablar en diferentes idiomas, y reaccionar a estímulos y que puede ser controlado desde la sala de control por los profesores para que “viva” o “muera” durante las prácticas. En la facultad de criminología nos esperan para enseñarnos una colección de cráneos humanos con diversos motivos de muerte y tras esa interesante visita, comemos en la universidad.






  



Por la tarde nos queda mucho trabajo por delante. Nuestros alumnos, ayudados por Erótida, mostrarán a los profesores extranjeros los procedimientos que son realizados en nuestro país por los auxiliares de enfermería. En esta ocasión, al tener el resto de países algunas atribuciones más, es Erótida la que debe mostrar algunos procedimientos que en España son realizados por enfermeras. una puesta en común de las fechas para las próximas reuniones del curso que viene (esta vez con alumnos) y una votación para elegir el logo del proyecto concluyen con el trabajo del día.














En una hora debemos darnos una ducha rápida y de ahí al centro a cenar. Ha sido un día largo y muy productivo.


  
 La programación del tercer y último día del encuentro se ve truncada por el mal tiempo. Hace demasiado aire para coger el barco a Tabarca, con lo que modificamos nuestros planes previos y llevamos a nuestros invitados a visitar algunas calas de camino a Santa Pola, así como sus Salinas.







                                             


 Tras comer nos dirigimos al club náutico donde los voluntarios de la Cruz Roja de forma extraordinariamente amable, nos muestras el material y el modo de trabajo del puesto de Salvamento Marítimo, el segundo con más rescates tras el del estrecho.










Un paseo en la barca de salvamento y aquí, con este buen sabor de boca, acaba nuestro encuentro.